Claustro de Profesores 2015 reflexionó sobre las raíces cristianas de la ciencia y método científico
Miércoles 21 de enero de 2014


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Los expositores Juan Arana y Ángel Plastino, junto a la Vicerrectora Académica, Adela López y el rector de la UANDES, José Antonio Guzmán.

“Historia de la ciencia y método científico: una reflexión sapiencial” fue el título del cuarto Claustro anual de Profesores, que es organizado por la Dirección de Docencia con el objetivo de invitar a los profesores de la UANDES a reflexionar sobre temas de interés que trasciendan la disciplina en la cual cada uno se desarrolla.

En esta oportunidad y con un auditorio lleno, el Claustro contó con la participación de dos destacados expertos internacionales: Juan Arana, doctor en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Ángel Plastino, doctor en Física por la Universidad de la Plata, quienes luego de sus conferencias participaron en un panel de preguntas que fue moderado por los profesores Pablo Zegers y Jorge Peña.

Ciencia y religión

Para Juan Arana, ciencia y religión son dos cosas diferentes y por lo tanto “parece paradójico hablar de raíces cristianas”. No obstante, al revisar la historia de la ciencia, se destaca el hecho de que el fenómeno de la ciencia, su progreso y generalización, se haya producido en países donde el cristianismo estaba presente de forma profunda “¿simple coincidencia o relación de causa –efecto?”, preguntó el académico a la audiencia.

Según el Doctor Arana, “si hay voces dentro del cristianismo que han alentado a los investigadores, también ha habido las que los han cohibido y hasta reprimido”. Lo innegable, afirmó, es que la ciencia –como producto de la acción humana- tiene raíces, y sus semillas habrían sido sembradas por los griegos y llegaron a germinar en Europa occidental a comienzos de la edad moderna, momento en que la cristiandad se divide.


“Las raíces cristianas de las ciencias” y Descartes y el método científico”, fueron las conferencias del Claustro de Profesores 2015.

Lo cierto, afirma el docente, es que existe una abrumadora presencia de autores cristianos entre los grandes creadores de la ciencia moderna, como es el caso de Isaac Newton, quien destaca tanto como cristiano como hombre de ciencia, y el de Galileo, quien fue “tan cristiano o más que los que lo condenaron”, afirmó. A modo de conclusión, Arana afirmó que “la ciencia moderna tiene o tuvo raíces inequívocamente cristianas, pero que desde hace un tiempo ha empezado a perderlas”.

En esta misma línea, el doctor Ángel Plastino destacó el legado de René Descartes, quien tuvo una fuerte formación cristiana y a quien le asignó el haber generado cuatro revoluciones del siglo XVII, la filosófica, matemática, científica y mecánica.

Respecto a la ciencia cartesiana, el docente explicó que lo importante son los métodos, más que los contenidos, ya que estos son provisorios, en la medida en que son superados. La ciencia construye un puente entre el laboratorio (experimentos, manipulaciones precisas y repetibles de instrumental científico) y el mundo de las matemáticas.

Para Plastino, el cristiano tiene la garantía, que no tiene el creyente de otra religión, de que el universo es racional, que se puede entender matemáticamente. “Dios es el Topus Uranus, y como este es razón, Dios es infinitamente racional, por lo tanto su creación, que es el universo, debe ser, como racional, accesible al ser humano”, explicó.

Según el académico, el conflicto entre ciencia y religión no es posible. “Lo que ha habido es un conflicto político entre personas. No es lógico. ¿Quién habla por la ciencia? Hablan los papers, los artículos de investigación, y en un paper nunca habrá una opinión religiosa”, enfatizó.